Otra música es (y debe ser) posible: Primer Viaje Cosmo(a)gónico hacia Macromassa
Una vez que me han y he permitido adentrarme en este universo de intercambio (gracias eraser), me ha parecido oportuno presentarme como el alter ego que me he propuesto suplantar (perdón y agradecido Juan Crek).
Mi reto personal es el continuar este espacio lo más abierto posible, en el que las alternativas musicales, sonoras, ruidosas y guturales tengan cabida junto a lo establecido, lo agradable, lo asequible y lo clásico.
Y este viaje lo quiero comenzar el 14 de marzo de 1991, en el Salón de Actos de la Universidad Politécnica de Sevilla. Ante un puñado de personas y personajes, se presenta un grupo desconocido para el gran público y que, todavÃa no sé cómo ni porqué, aterrizó por estos lares. Algunos de los que vivimos la post-movida (un grupo reducido y disperso que todavÃa no sabÃa si continuar con el desvarÃo after-punk o decantarse hacia la felicidad por la electrónica) habÃamos oÃdo hablar de ellos. El resto, supongo que desembocarÃa en dicho lugar, porque no tendrÃan nada más importante que hacer después de alguna barrilada universitaria.
“Macromassa”!! El nombre no suena mal. Serán mejores que Danza Invisible, a lo mejor les va el rollo serio, porque uno de ellos sabe tocar el saxo. ¡Qué coño es esto! ¿Jazz? ¿Tecno? ¿Han terminado de afinar? Los arrastrados por la marea cervecera no tuvieron mucho aguante, no están acostumbrados a que se les sorprenda sin previo aviso. Prefirieron continuar con algún otro tipo de actividad más convencional. Y la sala comenzó a desalojarse…
En mis manos ya habÃa caÃdo, hacÃa tiempo, una cinta que me dejó trastornado para el resto de mis dÃas: Los Hechos Pérez. No habÃa oÃdo/sentido nada igual. En mi búsqueda por lo alternativo frecuentaba las ondas de Zona Industrial, Ventana al Pop, Radio Aljarafe, Radio 3 y retÃculas aledañas. HabÃa descubierto Throbbing Gristle, cuando pensaba que después de Radioactivity no podÃa haber nada más. Y en esas ondas navegaban Juan Crek, Victor Nubla, Antón Ignorant y Pep Figueras. Cuando estaba convencido de que Macromassa habÃa sido fruto de alguna mala digestión nocturna, me pellizco y me encuentro ante ellos.
Eran (son) buenos, distintos, extraños, divertidos, sobre todo, divertidos. Y aún fue más divertido cuando nos quedamos en familia disfrutando de sus historias de biclicletas, submundos y puertas heliogábales. ¿Cómo los etiquetaba? No habÃa etiqueta conocida. No eran vanguardia, porque Kraftwerk lo eran al iniciar un camino que abrió las puertas a gran parte de la música actual, pero Macromassa no tenÃan orÃgenes conocidos ni imitadores/seguidores posibles.
Cómo bien se proclama en su página oficial:
“La música de Macromassa ha sido definida de muchas maneras y casi ninguna servÃa para entender de qué se estaba hablando. Algunas de ellas eran ingeniosas y otras menos, pero esas definiciones acostumbraban a dejar en muy buen lugar al que las emitÃa y por lo general no decÃan nada que nadie pudiera entender. Asà se creó una parte de la leyenda.”
Juzguen ustedes mismos:
Tags: Cantantes, grupos, intérpretes, jazz, letras, Macromassa, músicos, videoclips

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